http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/1773127/12/09/La-OPEP-revisa-al-alza-su-estimacion-de-demanda-mundial-de-petroleo-para-2010.html
La Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) revisó ligeramente al alza su estimación de demanda mundial de crudo en 2010, que debería aumentar un 1% gracias a los países emergentes, tras dos años de retroceso debido principalmente a la crisis económica.
El crecimiento esperado de la demanda en 2010 estará liderado por los países emergentes, con China e India a la cabeza, ya que la demanda debería continuar cayendo en las naciones más ricas del mundo, según prevé la OPEP, que suministra el 40 % de la producción mundial.
En efecto, la demanda de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) retrocederá cerca de un 0,3% en 2010, debido principalmente a la débil reactivación económica en Europa, según las últimas estimaciones.
El informe de la OPEP es más pesimista que el de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que representa a los países consumidores y que revisó al alza su estimación de demanda mundial de 2010 al 1,7%.
Resulta evidente la estrecha relación que existe entre los mercados no competitivos y el mercado oligopolítico del petróleo, representado por la OPEP, en el caso que nos ocupa.
Los mercados no competitivos son aquellos en los que el productor o productores son lo suficientemente grandes como para tener un efecto notable sobre el precio. En estos mercados el precio no se acepta como un dato ajeno, sino que los vendedores intervienen activamente en su determinación. Dentro de estos mercados se encuentra el oligopolio, que en el caso que nos ocupa, aparece porque existen pocos productores de una materia prima como es el petróleo.
El mercado oligopolístico se caracteriza por la existencia de un número reducido de vendedores que ejercen un cierto control sobre el precio y que son mutuamente interdependientes. Al existir pocos productores en el mercado, las reacciones y decisiones de uno de ellos afectan y se ven afectadas por las acciones y decisiones de los otros participantes.
Otro ejemplo claro de mercado oligopolístico es el financiero. En España, un número reducido de grandes bancos, cada uno con sus bancos filiales, controla el mercado financiero.
El funcionamiento de los mercados no competitivos queda perfectamente reflejado a través del caso concreto que nos ocupa, el oligopolio.
Dentro de un oligopolio las empresas tratan de determinar sus precios basándose en las previsiones de su función de demanda (en lo que esperan vender) y teniendo en cuenta a la vez las reacciones de sus rivales, lo que suele producir cierta incertidumbre. Para controlarla en la medida de lo posible, caben diversas posibilidades:
Tratar de anticipar las acciones de los rivales y diseñar estrategias en consecuencia.
Iniciar guerras de precios. Las guerras de precios surgen cuando las empresas integrantes de un oligopolio tratan de incrementar su cuota de mercado llevando a cabo reducciones de precios sucesivos.
Formar un cártel, esto es, cooperar, en vez de competir. En este caso, caben dos posibilidades, repartirse el mercado, actuando de hecho como si fuesen un monopolio o simplemente ponerse de acuerdo en los precios.
Probablemente el cártel más conocido internacionalmente sea la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Los países integrantes se reúnen regularmente para fijar los precios de venta del petróleo.
Este cártel empezó a funcionar activamente a partir de 1973 y durante los primeros años logró, mediante restricciones en la oferta, plenamente sus objetivos, pues el precio del barril de petróleo pasó de 4 dólares en 1973 a 39 dólares en 1980.
La primera crisis de la historia del petróleo, en 1973, despertó a los países occidentales del sueño de un crudo inagotable a precio de saldo.
Este hecho pone de manifiesto el control sobre el precio del petróleo que tienen los países que configuran la OPEP. En sus manos está que el suministro se expanda o se ralentice; que el precio se dispare o disminuya. La decisión de este cártel de aumentar o disminuir su nivel de producción determina en gran medida la oferta en el mercado de esta materia prima, incidiendo directamente sobre su precio. En este caso, la oferta no debe considerarse como una cantidad fija, sino como una relación entre la cantidad que los vendedores estarían dispuestos a ofrecer y el precio al que se ofrece en el mercado.
La obtención de los máximos beneficios en un mercado oligopolístico como el del petróleo, cuyos partícipes optan por alcanzar acuerdos, se consigue haciendo que la producción total de los países que integran el oligopolio sea exactamente igual a lo que produciría un monopolio. Es decir, los participantes se ponen de acuerdo para limitar sus ventas.
Desde el inicio de la crisis económica internacional, la mayoría de los países consumidores de petróleo han reducido considerablemente la demanda de esta materia prima, sólo las economías emergentes (China e India) han incrementado su consumo arrastradas por su impresionante desarrollo económico.
Las previsiones parecen apuntar hacia un ligero repunte de la economía mundial, lo que sin duda repercutirá en un aumento de la demanda de esta materia prima. Un factor que sin duda hará que el precio del petróleo vuelva a subir.
La OPEP como buen oligopolio no produce sólo en función de la demanda del mercado, sino fundamentalmente en función de sus objetivos. Por eso, aumentará o reducirá su oferta principalmente atendiendo a sus intereses económicos.
En mi opinión, debe apostarse por las energías renovables, es decir, por aquellas que se producen de forma continua y son inagotables a escala humana: solar, eólica, hidráulica, biomasa y geotérmica. Porque las energías renovables son fuentes de abastecimiento energético respetuosas con el medio ambiente. Esto no significa que no ocasionen efectos negativos sobre el entorno, pero éstos son infinitamente menores si los comparamos con los impactos ambientales de las energías convencionales (combustibles fósiles: petróleo, gas y carbón; energía nuclear, etc.) y además son casi siempre reversibles.
Como ventajas medioambientales importantes podemos destacar la no emisión de gases contaminantes como los resultantes de la combustión de combustibles fósiles, responsables del calentamiento global del planeta (CO2) y de la lluvia ácida y la no generación de residuos peligrosos de difícil tratamiento y que suponen durante generaciones una amenaza para el medio ambiente como los residuos radiactivos relacionados con el uso de la energía nuclear.
Otras ventajas a señalar de las energías renovables son su contribución al equilibrio territorial, ya que pueden instalarse en zonas rurales y aisladas, y a la disminución de la dependencia de suministros externos, ya que las energías renovables son autóctonas, mientras que los combustibles fósiles sólo se encuentran en un número limitado de países.
jueves, 24 de diciembre de 2009
El paro aumenta en 60.593 personas en noviembre
http://www.abc.es/20091202/economia-laboral/paro-noviembre-200912020845.html
El paro registrado en los Servicios Públicos de Empleo alcanzó un máximo histórico, con 3.868.946 desempleados, a pesar de la moderación del aumento en este mes con 60.593 parados más frente a los 171.243 registrados en el mismo mes del pasado año.
El paro subió en 16 comunidades (a excepción de Extremadura), encabezadas por Cataluña, con 11.802 y la Comunidad Valenciana con 8.322.
El desempleo afecta a aquellas personas de la población activa que, reuniendo las condiciones de edad, capacidad física y mental para realizar un trabajo remunerado buscan empleo y no lo encuentran.
El enorme incremento de la tasa de desempleo experimentado por nuestro país en los últimos tiempos, se debe en gran medida a las siguientes circunstancias: la crisis económica y financiera internacional, la propia crisis inmobiliaria española y la subida de los precios del petróleo y de los alimentos (impulsada principalmente por la fuerte demanda mundial, sobre todo por parte de China e India). Aun hoy, cuando el crecimiento económico parece que comienza a repuntar, sus efectos se dejan sentir todavía con gran intensidad.
Entre las circunstancias antes citadas, merece especial mención, la crisis inmobiliaria española por su extraordinaria capacidad para destruir empleo. La construcción era el principal motor de la economía española en los últimos años, y por tanto, un generador extraordinario de empleo. Sin embargo, la crisis inmobiliaria hizo mella en el sector de la construcción y el motor dejo de funcionar. Entonces se acentuó de forma considerable la desaceleración económica, la crisis y el fuerte aumento del desempleo.
Entre los efectos más importantes que el desempleo ha tenido sobre la economía española podemos destacar:
• La caída de la producción real. Si toda la población activa pudiera trabajar, la producción total del país sería mayor. Al no aprovechar todos los recursos disponibles, la producción se sitúa por debajo del límite de posibilidades de producción.
• Disminución de la demanda. El nivel de pobreza de los individuos aumenta cuando pasan a la condición de parados. Como consecuencia del desempleo y de la disminución de la renta, se genera una caída de la demanda.
• Aumento del déficit público. Si el desempleo aumenta, el sector público deberá afrontar mayores gastos por subsidios de desempleo. Por tanto, si no aumentan los impuestos, el déficit público se incrementará.
En síntesis, podemos afirmar que el desempleo genera desaceleración económica, pues las familias al perder sus trabajos, tienen que reducir sus gastos. Como el consumo de los ciudadanos se reduce, las empresas tienen menores ganancias y se encuentran obligadas a reducir sus plantillas. De esta forma, se crean círculos viciosos de los que resulta complicado salir. Concretamente, porque sólo es posible reducir la tasa de paro si la economía crece por encima de un nivel determinado. Por tanto, se hace imprescindible la puesta en marcha de un nuevo modelo productivo que permita mayores niveles de crecimiento económico. De esta forma, se conseguirá invertir la tendencia negativa actual y comenzar así a crear empleo estable.
La relación que existe entre la Ley de la oferta y la demanda con el desempleo se establece a través del mercado de trabajo. Es decir, aquel mercado en el que se ofrece y se demanda trabajo: la oferta de trabajo está conformada por las personas que, en un momento dado, desean trabajar a cambio de un salario; la demanda de trabajo está conformada por el número de personas que están dispuestas a contratar las empresas, que requieren de este factor productivo para realizar sus actividades. La oferta y la demanda coinciden en el mercado de trabajo y como resultado sale, como en cualquier otro mercado, el precio de la mercancía, que en este caso es el salario. El salario es el conjunto de ingresos que reciben los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación de sus servicios laborales por cuenta ajena.
La demanda y la oferta de trabajo conjuntamente determinan el equilibrio en el mercado de trabajo. Cuando éste no se alcanza, aparece el desempleo. Es decir, que la cantidad de personas que buscan empleo supera ampliamente el número de puestos de trabajo disponibles. Esto es lo que ocurre actualmente en España, la creación de empleo sigue siendo menor que el crecimiento de la población activa (personas que quieren trabajar). Para corregir el fuerte desajuste existente entre la oferta y la demanda, es necesario aplicar con urgencia medidas de “choque” que sirvan de estímulo y contribuyan al inicio de una rápida reactivación económica. Porque (como dije anteriormente) la única forma de reducir la tasa de paro es hacer que la economía crezca por encima de un determinado nivel, y así comenzar a generar empleo estable.
En mi opinión, para combatir el desempleo, es necesario reconducir nuestra economía con una serie de reformas, que apuesten por un cambio del sistema productivo. Resulta imprescindible sustituir el modelo económico vigente hasta ahora, basado en la construcción, como motor principal de la economía española, por otro, que apueste, por la tecnología y la innovación, la formación y las energías renovables, y además, que incremente los fondos destinados a I+D.
Además, en una situación de crisis tan profunda como la que vivimos, donde las familias no consumen y las empresas no invierten, considero indispensable, adoptar medidas concretas dirigidas a combatir la falta de liquidez, bajando los tipos de interés (que abaraten las hipotecas) y generando expectativas que acaben con las reticencias de los bancos a la hora de conceder créditos. Con ello, conseguiremos que las familias tengan más dinero para destinarlo al consumo y que las empresas puedan beneficiarse de la financiación como recurso para conseguir alcanzar su máximo crecimiento y desarrollo.
También, acometería una reforma laboral previamente consensuada con los diferentes agentes sociales (sindicatos y patronal), para aumentar la flexibilidad en la contratación, con contratos de tiempo parcial. Con ello, lograría, que el mercado laboral se amoldara mejor a las necesidades que la actual situación de crisis requiere, facilitando la contratación de un mayor número de personas.
Por último, mejoraría la calidad de los servicios públicos de empleo para dar ayuda personalizada a los parados y fomentar su proceso de aprendizaje permanente.
Desde mi punto de vista, esta batería de medidas serían las más adecuadas para luchar contra la destrucción de empleo, y a su vez, conseguir generar puestos de trabajo estable a corto y medio plazo.
El paro registrado en los Servicios Públicos de Empleo alcanzó un máximo histórico, con 3.868.946 desempleados, a pesar de la moderación del aumento en este mes con 60.593 parados más frente a los 171.243 registrados en el mismo mes del pasado año.
El paro subió en 16 comunidades (a excepción de Extremadura), encabezadas por Cataluña, con 11.802 y la Comunidad Valenciana con 8.322.
El desempleo afecta a aquellas personas de la población activa que, reuniendo las condiciones de edad, capacidad física y mental para realizar un trabajo remunerado buscan empleo y no lo encuentran.
El enorme incremento de la tasa de desempleo experimentado por nuestro país en los últimos tiempos, se debe en gran medida a las siguientes circunstancias: la crisis económica y financiera internacional, la propia crisis inmobiliaria española y la subida de los precios del petróleo y de los alimentos (impulsada principalmente por la fuerte demanda mundial, sobre todo por parte de China e India). Aun hoy, cuando el crecimiento económico parece que comienza a repuntar, sus efectos se dejan sentir todavía con gran intensidad.
Entre las circunstancias antes citadas, merece especial mención, la crisis inmobiliaria española por su extraordinaria capacidad para destruir empleo. La construcción era el principal motor de la economía española en los últimos años, y por tanto, un generador extraordinario de empleo. Sin embargo, la crisis inmobiliaria hizo mella en el sector de la construcción y el motor dejo de funcionar. Entonces se acentuó de forma considerable la desaceleración económica, la crisis y el fuerte aumento del desempleo.
Entre los efectos más importantes que el desempleo ha tenido sobre la economía española podemos destacar:
• La caída de la producción real. Si toda la población activa pudiera trabajar, la producción total del país sería mayor. Al no aprovechar todos los recursos disponibles, la producción se sitúa por debajo del límite de posibilidades de producción.
• Disminución de la demanda. El nivel de pobreza de los individuos aumenta cuando pasan a la condición de parados. Como consecuencia del desempleo y de la disminución de la renta, se genera una caída de la demanda.
• Aumento del déficit público. Si el desempleo aumenta, el sector público deberá afrontar mayores gastos por subsidios de desempleo. Por tanto, si no aumentan los impuestos, el déficit público se incrementará.
En síntesis, podemos afirmar que el desempleo genera desaceleración económica, pues las familias al perder sus trabajos, tienen que reducir sus gastos. Como el consumo de los ciudadanos se reduce, las empresas tienen menores ganancias y se encuentran obligadas a reducir sus plantillas. De esta forma, se crean círculos viciosos de los que resulta complicado salir. Concretamente, porque sólo es posible reducir la tasa de paro si la economía crece por encima de un nivel determinado. Por tanto, se hace imprescindible la puesta en marcha de un nuevo modelo productivo que permita mayores niveles de crecimiento económico. De esta forma, se conseguirá invertir la tendencia negativa actual y comenzar así a crear empleo estable.
La relación que existe entre la Ley de la oferta y la demanda con el desempleo se establece a través del mercado de trabajo. Es decir, aquel mercado en el que se ofrece y se demanda trabajo: la oferta de trabajo está conformada por las personas que, en un momento dado, desean trabajar a cambio de un salario; la demanda de trabajo está conformada por el número de personas que están dispuestas a contratar las empresas, que requieren de este factor productivo para realizar sus actividades. La oferta y la demanda coinciden en el mercado de trabajo y como resultado sale, como en cualquier otro mercado, el precio de la mercancía, que en este caso es el salario. El salario es el conjunto de ingresos que reciben los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación de sus servicios laborales por cuenta ajena.
La demanda y la oferta de trabajo conjuntamente determinan el equilibrio en el mercado de trabajo. Cuando éste no se alcanza, aparece el desempleo. Es decir, que la cantidad de personas que buscan empleo supera ampliamente el número de puestos de trabajo disponibles. Esto es lo que ocurre actualmente en España, la creación de empleo sigue siendo menor que el crecimiento de la población activa (personas que quieren trabajar). Para corregir el fuerte desajuste existente entre la oferta y la demanda, es necesario aplicar con urgencia medidas de “choque” que sirvan de estímulo y contribuyan al inicio de una rápida reactivación económica. Porque (como dije anteriormente) la única forma de reducir la tasa de paro es hacer que la economía crezca por encima de un determinado nivel, y así comenzar a generar empleo estable.
En mi opinión, para combatir el desempleo, es necesario reconducir nuestra economía con una serie de reformas, que apuesten por un cambio del sistema productivo. Resulta imprescindible sustituir el modelo económico vigente hasta ahora, basado en la construcción, como motor principal de la economía española, por otro, que apueste, por la tecnología y la innovación, la formación y las energías renovables, y además, que incremente los fondos destinados a I+D.
Además, en una situación de crisis tan profunda como la que vivimos, donde las familias no consumen y las empresas no invierten, considero indispensable, adoptar medidas concretas dirigidas a combatir la falta de liquidez, bajando los tipos de interés (que abaraten las hipotecas) y generando expectativas que acaben con las reticencias de los bancos a la hora de conceder créditos. Con ello, conseguiremos que las familias tengan más dinero para destinarlo al consumo y que las empresas puedan beneficiarse de la financiación como recurso para conseguir alcanzar su máximo crecimiento y desarrollo.
También, acometería una reforma laboral previamente consensuada con los diferentes agentes sociales (sindicatos y patronal), para aumentar la flexibilidad en la contratación, con contratos de tiempo parcial. Con ello, lograría, que el mercado laboral se amoldara mejor a las necesidades que la actual situación de crisis requiere, facilitando la contratación de un mayor número de personas.
Por último, mejoraría la calidad de los servicios públicos de empleo para dar ayuda personalizada a los parados y fomentar su proceso de aprendizaje permanente.
Desde mi punto de vista, esta batería de medidas serían las más adecuadas para luchar contra la destrucción de empleo, y a su vez, conseguir generar puestos de trabajo estable a corto y medio plazo.
sábado, 12 de diciembre de 2009
La producción de coches en España mantiene su repunte en octubre
http://www.elpais.com/articulo/economia/produccion/coches/España/mantiene/repunte/octubre/elpepueco/20091126elpepueco_6/Tes
La producción de vehículos en España se situó en 218.721 unidades en octubre pasado, lo que supone un aumento del 57% sobre octubre de 2008. Es el tercer mes seguido que sube la producción, aunque en el conjunto de los 10 primeros meses cae el 22,2%.
La exportación de un importante número de vehículos a otros países (en el mes se han vendido al exterior 186.918 coches el 85,4% de la producción total), es un dato significativo, a la hora de explicar la influencia que ha tenido la recuperación de los principales mercados europeos en la producción automovilística española.
Otro factor que ha contribuido en gran medida al impulso experimentado por las ventas de coches en octubre, han sido las medidas administrativas de ayudas directas a las compras de coches en toda Europa que se han concentrado en gran parte en vehículos producidos en España.
A esta reactivación del mercado de turismos, se contrapone la caída productiva en el mes del 29,8% de los vehículos industriales y de los todoterrenos, que retroceden en octubre un 27%.
Este mecanismo de mercado es la “mano invisible” a la que se refería Adam Smith en 1776.
Es el mercado el que decide si las fábricas (Opel, Seat, Renault, etc.) que conforman el sector automovilístico deben producir una mayor o menor cantidad de vehículos al año. Las personas mediante sus compras indican a los productores lo que debe producirse. Si los consumidores demandan menos automóviles y una mayor cantidad de otros bienes, se reducirá la producción de automóviles y se incrementará la de otros bienes.
El mecanismo del mercado no requiere el contacto directo entre consumidores y productores. De hecho, la relación suele ser indirecta y se realiza a través de los precios y los mercados. La clave son las señales que proporcionan los precios. Si al precio de mercado se desea algo y se tiene suficiente dinero, se compra, y si hay un número suficiente de personas que hacen lo mismo, las ventas totales de ese producto aumentarán y probablemente también su precio.
Paralelamente, los productores, al ver que aumentan las ventas y los precios, incrementarán la producción de ese bien y emplearán más recursos (capital y trabajo). Así pues, no es necesaria una comunicación directa entre los consumidores y los productores; las ventas y los precios transmiten el mensaje y dirigen el mercado, como lo haría una mano invisible.
En mi opinión, primeramente, debería ponerse en marcha un Plan de viabilidad basado en apoyos económicos (inversiones, subvenciones, préstamos, etc.) que garantizasen la continuidad del sector del automóvil en España.
El objetivo primordial de este Plan sería crear y mantener el mayor número de puestos de trabajo posibles dentro del sector del automóvil.
Para lo cual, establecería un sistema de ayudas económicas cuya finalidad sería principalmente:
- Estimular la demanda al financiar la sustitución de vehículos con más de diez años de antigüedad por otros nuevos menos contaminantes.
- Potenciar nuevos procesos de producción dentro del sector de automoción que favorezcan la protección del medio ambiente y la eficiencia energética, a través del desarrollo de nuevos modelos más avanzados y respetuosos con el medio ambiente, como coches híbridos, eléctricos, de reducidas emisiones de CO2.
Con ello se conseguiría: por un lado, reactivar las ventas de vehículos nuevos; y por otro, orientar la producción del sector del automóvil hacia nuevos vehículos de mayor calidad, que reduzcan el impacto ambiental mientras se mantengan en funcionamiento y que mejoren la seguridad, contribuyendo a generar empleo, o al menos al mantenimiento del mismo.
Además, la mejora de los procesos de producción en el sector de la automoción favorecería en gran medida la flexibilidad, la eficiencia energética y la competitividad de las empresas.
La producción de vehículos en España se situó en 218.721 unidades en octubre pasado, lo que supone un aumento del 57% sobre octubre de 2008. Es el tercer mes seguido que sube la producción, aunque en el conjunto de los 10 primeros meses cae el 22,2%.
La exportación de un importante número de vehículos a otros países (en el mes se han vendido al exterior 186.918 coches el 85,4% de la producción total), es un dato significativo, a la hora de explicar la influencia que ha tenido la recuperación de los principales mercados europeos en la producción automovilística española.
Otro factor que ha contribuido en gran medida al impulso experimentado por las ventas de coches en octubre, han sido las medidas administrativas de ayudas directas a las compras de coches en toda Europa que se han concentrado en gran parte en vehículos producidos en España.
A esta reactivación del mercado de turismos, se contrapone la caída productiva en el mes del 29,8% de los vehículos industriales y de los todoterrenos, que retroceden en octubre un 27%.
Este mecanismo de mercado es la “mano invisible” a la que se refería Adam Smith en 1776.
Es el mercado el que decide si las fábricas (Opel, Seat, Renault, etc.) que conforman el sector automovilístico deben producir una mayor o menor cantidad de vehículos al año. Las personas mediante sus compras indican a los productores lo que debe producirse. Si los consumidores demandan menos automóviles y una mayor cantidad de otros bienes, se reducirá la producción de automóviles y se incrementará la de otros bienes.
El mecanismo del mercado no requiere el contacto directo entre consumidores y productores. De hecho, la relación suele ser indirecta y se realiza a través de los precios y los mercados. La clave son las señales que proporcionan los precios. Si al precio de mercado se desea algo y se tiene suficiente dinero, se compra, y si hay un número suficiente de personas que hacen lo mismo, las ventas totales de ese producto aumentarán y probablemente también su precio.
Paralelamente, los productores, al ver que aumentan las ventas y los precios, incrementarán la producción de ese bien y emplearán más recursos (capital y trabajo). Así pues, no es necesaria una comunicación directa entre los consumidores y los productores; las ventas y los precios transmiten el mensaje y dirigen el mercado, como lo haría una mano invisible.
En mi opinión, primeramente, debería ponerse en marcha un Plan de viabilidad basado en apoyos económicos (inversiones, subvenciones, préstamos, etc.) que garantizasen la continuidad del sector del automóvil en España.
El objetivo primordial de este Plan sería crear y mantener el mayor número de puestos de trabajo posibles dentro del sector del automóvil.
Para lo cual, establecería un sistema de ayudas económicas cuya finalidad sería principalmente:
- Estimular la demanda al financiar la sustitución de vehículos con más de diez años de antigüedad por otros nuevos menos contaminantes.
- Potenciar nuevos procesos de producción dentro del sector de automoción que favorezcan la protección del medio ambiente y la eficiencia energética, a través del desarrollo de nuevos modelos más avanzados y respetuosos con el medio ambiente, como coches híbridos, eléctricos, de reducidas emisiones de CO2.
Con ello se conseguiría: por un lado, reactivar las ventas de vehículos nuevos; y por otro, orientar la producción del sector del automóvil hacia nuevos vehículos de mayor calidad, que reduzcan el impacto ambiental mientras se mantengan en funcionamiento y que mejoren la seguridad, contribuyendo a generar empleo, o al menos al mantenimiento del mismo.
Además, la mejora de los procesos de producción en el sector de la automoción favorecería en gran medida la flexibilidad, la eficiencia energética y la competitividad de las empresas.
sábado, 5 de diciembre de 2009
Demandan a Intel en EEUU por monopolio en el mercado de microprocesadores
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/11/04/navegante/1257356982.html
La Fiscalía de Nueva York, ha presentado una demanda federal contra el fabricante informático estadounidense Intel, al que acusa de firmar acuerdos para imponer su situación de dominio en el mercado.
Intel ya había sido sancionada en mayo por la Comisión Europea con la mayor multa de la historia de la Unión Europea, por tratar de expulsar a sus rivales, especialmente AMD, del mercado de microprocesadores.
Ahora, el fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo, acusa a Intel de violar durante años las leyes antimonopolio federales para ahogar el mercado, firmando acuerdos con grandes fabricantes de ordenadores como Dell y Hewlett-Packard para que utilizasen en exclusiva sus microprocesadores a cambio de enormes cantidades de dinero, con el único fin de monopolizar el mercado mundial de microprocesadores.
La demanda presentada ante la corte federal de Delaware reclama el fin de las las prácticas anticompetitivas de Intel y la indemnización de los daños causados.
La actitud prepotente que Intel ha venido manteniendo para hacerse con el monopolio del mercado mundial de microprocesadores ha dañado los intereses de empresas y consumidores. Porque cuando una industria se monopoliza, generalmente el precio de venta será mayor que el que el mercado fijaría libremente en competencia perfecta y el nivel de producción inferior. Por tanto, la empresa monopolística obtendrá, por lo general, mayores beneficios que en condiciones de competencia perfecta y los consumidores se verán perjudicados al pagar un precio superior y ver reducida la cantidad ofertada del bien.
Debido a estos efectos, es necesario que los gobiernos establezcan políticas reguladoras en relación con los monopolios, en un intento de proteger a consumidores y empresas competidoras. Y a su vez, que propicien las condiciones necesarias para la existencia de mercados competitivos, integrados en su totalidad por un gran número de empresas, que acepten el precio que resulte libre del juego de la oferta y la demanda.
Un mercado de competencia perfecta es aquél en el que existen muchos compradores y muchos vendedores, de forma que ningún productor tiene capacidad para influir en el precio de mercado.
La competencia perfecta fuerza a las empresas a buscar la reducción de los costes y a alcanzar la eficiencia productiva. Por desgracia, en la actualidad no es frecuente que se dé la competencia perfecta, pues existen fuertes incentivos para romperla y lograr controlar los precios.
La Fiscalía de Nueva York, ha presentado una demanda federal contra el fabricante informático estadounidense Intel, al que acusa de firmar acuerdos para imponer su situación de dominio en el mercado.
Intel ya había sido sancionada en mayo por la Comisión Europea con la mayor multa de la historia de la Unión Europea, por tratar de expulsar a sus rivales, especialmente AMD, del mercado de microprocesadores.
Ahora, el fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo, acusa a Intel de violar durante años las leyes antimonopolio federales para ahogar el mercado, firmando acuerdos con grandes fabricantes de ordenadores como Dell y Hewlett-Packard para que utilizasen en exclusiva sus microprocesadores a cambio de enormes cantidades de dinero, con el único fin de monopolizar el mercado mundial de microprocesadores.
La demanda presentada ante la corte federal de Delaware reclama el fin de las las prácticas anticompetitivas de Intel y la indemnización de los daños causados.
La actitud prepotente que Intel ha venido manteniendo para hacerse con el monopolio del mercado mundial de microprocesadores ha dañado los intereses de empresas y consumidores. Porque cuando una industria se monopoliza, generalmente el precio de venta será mayor que el que el mercado fijaría libremente en competencia perfecta y el nivel de producción inferior. Por tanto, la empresa monopolística obtendrá, por lo general, mayores beneficios que en condiciones de competencia perfecta y los consumidores se verán perjudicados al pagar un precio superior y ver reducida la cantidad ofertada del bien.
Debido a estos efectos, es necesario que los gobiernos establezcan políticas reguladoras en relación con los monopolios, en un intento de proteger a consumidores y empresas competidoras. Y a su vez, que propicien las condiciones necesarias para la existencia de mercados competitivos, integrados en su totalidad por un gran número de empresas, que acepten el precio que resulte libre del juego de la oferta y la demanda.
Un mercado de competencia perfecta es aquél en el que existen muchos compradores y muchos vendedores, de forma que ningún productor tiene capacidad para influir en el precio de mercado.
La competencia perfecta fuerza a las empresas a buscar la reducción de los costes y a alcanzar la eficiencia productiva. Por desgracia, en la actualidad no es frecuente que se dé la competencia perfecta, pues existen fuertes incentivos para romperla y lograr controlar los precios.
sábado, 28 de noviembre de 2009
Madrid tiene su público
http://www.elpais.com/articulo/madrid/Madrid/tiene/publico/elpepiespmad/20091124elpmad_3/Tes/
Como en otros sectores, las consecuencias de la crisis económica también se han dejado sentir en el sector turístico español en general, y en el madrileño en particular. Concretamente el año pasado, se produjo un importante descenso en el numero de turistas que visitaron la capital, aproximadamente un 5%.
Sin embargo, desde hace varios meses, las visitas turísticas a Madrid han experimentado un importante aumento. Según los datos del INE, en octubre, Madrid ha recibido 728.763 turistas, un 10,1% más que el año anterior.
El turismo extranjero ha jugado un papel determinante en esta reactivación del número de visitas turísticas a la ciudad. La afluencia de turistas de otros países aumento en octubre un 15,52% frente a un alza del 5,16% de los visitantes locales. Este incremento en octubre, se debe, entre otros factores, en gran medida a la buena marcha en la recuperación económica de países como Francia e Italia, dos de sus principales mercados.
Otros factores determinantes a la hora de impulsar el crecimiento del turismo en la región en estos últimos meses, han sido: la ampliación de la oferta hotelera, la rebaja en los precios de las habitaciones y la mejora considerable de la oferta de ocio y cultura.
El turismo es una actividad económica estrechamente relacionada con la ley de la oferta y la demanda. En este ámbito confluyen los intereses de demandantes y ofertantes de un cierto producto o servicio, puestos de acuerdo en un determinado precio, es decir, un mercado donde libremente juegan la oferta y la demanda, condicionadas por el precio.
En el caso concreto de Madrid, se puede decir, que la considerable mejora de su oferta turística (es decir, el conjunto de bienes y servicios, de recursos e infraestructuras, puestos en el mercado para ser usados o consumidos por los turistas) ha conseguido su objetivo a la hora de satisfacer en gran medida las necesidades de esparcimiento, ocio, tiempo libre o vacaciones, requeridas por la demanda turística, sobre todo a nivel internacional, convirtiéndose en factor clave de la subida del turismo en la ciudad.
Algunas de las claves que han contribuido de una forma mas directa al aumento del numero de visitas turísticas a la capital, han sido: la ampliación de la oferta hotelera (ha crecido mucho el numero de habitaciones de hotel), unido a la rebaja de los precios por habitación durante el pasado mes de octubre, además, del desarrollo experimentado por los transportes (la ampliación del aeropuerto ha permitido la aparición de nuevas compañías aéreas de bajo coste; la puesta en marcha de nuevas líneas del AVE, que acercan la ciudad a otros destinos). También, habría que añadir, que la gran oferta de ocio, cultura y gastronomía (estrenos, exposiciones, visitas guiadas, monumentos emblemáticos, restaurantes, etc.) que presenta la capital en estos momentos, se convierte en un aliciente más, que sitúan a Madrid como un lugar de destino preferente para ser visitado por turistas de todo el mundo.
En mi opinión, las claves del éxito necesarias para que Madrid siga ocupando un lugar preferente dentro del sector turístico tanto a nivel nacional como internacional, serían las siguientes:
• Saber rentabilizar los recursos turísticos con los que cuenta nuestra región, ya sean de orden natural, monumental, cultural, etc.
• Optimizar el conjunto de bienes y servicios necesarios para el desarrollo de las actividades de consumo turístico.
• Mejorar nuestras infraestructuras turísticas, formadas por empresas o instalaciones que ofrecen un conjunto de servicios esenciales para el turista, como, restaurantes, hoteles, oficinas de información turística, agencias de viajes y empresas de transportes, etc.
• Ampliar, mejorar y desarrollar nuevas redes de transportes, en primer lugar, para facilitar la llegada del mayor número posible de turistas a nuestra ciudad; y en segundo lugar, para convertir a Madrid en un lugar estratégico que a su vez sirva de paso para aquellos turistas que quieren visitar otros lugares.
• Invertir en promocionar nuestra ciudad para situarla como un lugar de destino turístico preferente, no sólo a nivel nacional, sino también, a nivel mundial. Para lo cual, es necesario, ensalzar toda la riqueza turística que nuestra región encierra a través de campañas publicitarias que pongan en relieve su gran oferta de ocio, cultural y gastronómica.
Como en otros sectores, las consecuencias de la crisis económica también se han dejado sentir en el sector turístico español en general, y en el madrileño en particular. Concretamente el año pasado, se produjo un importante descenso en el numero de turistas que visitaron la capital, aproximadamente un 5%.
Sin embargo, desde hace varios meses, las visitas turísticas a Madrid han experimentado un importante aumento. Según los datos del INE, en octubre, Madrid ha recibido 728.763 turistas, un 10,1% más que el año anterior.
El turismo extranjero ha jugado un papel determinante en esta reactivación del número de visitas turísticas a la ciudad. La afluencia de turistas de otros países aumento en octubre un 15,52% frente a un alza del 5,16% de los visitantes locales. Este incremento en octubre, se debe, entre otros factores, en gran medida a la buena marcha en la recuperación económica de países como Francia e Italia, dos de sus principales mercados.
Otros factores determinantes a la hora de impulsar el crecimiento del turismo en la región en estos últimos meses, han sido: la ampliación de la oferta hotelera, la rebaja en los precios de las habitaciones y la mejora considerable de la oferta de ocio y cultura.
El turismo es una actividad económica estrechamente relacionada con la ley de la oferta y la demanda. En este ámbito confluyen los intereses de demandantes y ofertantes de un cierto producto o servicio, puestos de acuerdo en un determinado precio, es decir, un mercado donde libremente juegan la oferta y la demanda, condicionadas por el precio.
En el caso concreto de Madrid, se puede decir, que la considerable mejora de su oferta turística (es decir, el conjunto de bienes y servicios, de recursos e infraestructuras, puestos en el mercado para ser usados o consumidos por los turistas) ha conseguido su objetivo a la hora de satisfacer en gran medida las necesidades de esparcimiento, ocio, tiempo libre o vacaciones, requeridas por la demanda turística, sobre todo a nivel internacional, convirtiéndose en factor clave de la subida del turismo en la ciudad.
Algunas de las claves que han contribuido de una forma mas directa al aumento del numero de visitas turísticas a la capital, han sido: la ampliación de la oferta hotelera (ha crecido mucho el numero de habitaciones de hotel), unido a la rebaja de los precios por habitación durante el pasado mes de octubre, además, del desarrollo experimentado por los transportes (la ampliación del aeropuerto ha permitido la aparición de nuevas compañías aéreas de bajo coste; la puesta en marcha de nuevas líneas del AVE, que acercan la ciudad a otros destinos). También, habría que añadir, que la gran oferta de ocio, cultura y gastronomía (estrenos, exposiciones, visitas guiadas, monumentos emblemáticos, restaurantes, etc.) que presenta la capital en estos momentos, se convierte en un aliciente más, que sitúan a Madrid como un lugar de destino preferente para ser visitado por turistas de todo el mundo.
En mi opinión, las claves del éxito necesarias para que Madrid siga ocupando un lugar preferente dentro del sector turístico tanto a nivel nacional como internacional, serían las siguientes:
• Saber rentabilizar los recursos turísticos con los que cuenta nuestra región, ya sean de orden natural, monumental, cultural, etc.
• Optimizar el conjunto de bienes y servicios necesarios para el desarrollo de las actividades de consumo turístico.
• Mejorar nuestras infraestructuras turísticas, formadas por empresas o instalaciones que ofrecen un conjunto de servicios esenciales para el turista, como, restaurantes, hoteles, oficinas de información turística, agencias de viajes y empresas de transportes, etc.
• Ampliar, mejorar y desarrollar nuevas redes de transportes, en primer lugar, para facilitar la llegada del mayor número posible de turistas a nuestra ciudad; y en segundo lugar, para convertir a Madrid en un lugar estratégico que a su vez sirva de paso para aquellos turistas que quieren visitar otros lugares.
• Invertir en promocionar nuestra ciudad para situarla como un lugar de destino turístico preferente, no sólo a nivel nacional, sino también, a nivel mundial. Para lo cual, es necesario, ensalzar toda la riqueza turística que nuestra región encierra a través de campañas publicitarias que pongan en relieve su gran oferta de ocio, cultural y gastronómica.
viernes, 6 de noviembre de 2009
La guerra de precios, a pie de hipermercado
http://www.elmundo.es/mundodinero/2009/11/04/economia/1257339427.html
Carrefour ha lanzado una agresiva campaña en la que compara precios con la competencia en sus centros.
La empresa francesa ya aplica la medida, que aún está “en pruebas” en dos centros de Madrid.
En estos centros, hay aproximadamente unos 200 productos de alimentación y droguería en los que se puede ver esta comparativa, que, por el momento, se realiza con los precios de Mercadona.
Carrefour pone en marcha esta campaña amparándose en el derecho a la publicidad comparativa, una práctica bastante común y extendida en otros países, como Estados Unidos y Francia. En este caso, Carrefour compara los precios tanto de la marca propia como de marcas de distribuidores.
La publicidad comparativa es lícita siempre que se haga con datos objetivos –como los precios- y no se utilicen datos engañosos y falsos. Además, los productos tienen que ser equiparables.
Las guerras de precios suelen producirse cuando las empresas que forman parte de un oligopolio (forma de mercado que se caracteriza por la existencia de un número reducido de vendedores que ejercen un cierto control sobre el precio y que son mutuamente interdependientes) intentan aumentar su cuota de mercado llevando a cabo sucesivas reducciones de precios.
Si una empresa oligopolística (por ejemplo: Carrefour) reduce el precio de venta de algunos de sus productos equiparables a otras empresas, y las demás (por ejemplo: Mercadona, Eroski,etc.) no lo hacen, su demanda se incrementará a costa de las demás y sus ingresos aumentaran.
Este tipo de iniciativas suele provocar una guerra de precios entre las diferentes empresas que configuran el oligopolio, pues cuando una baja los precios, las otras se ven en cierto modo obligadas a responder tratando de mantener o incrementar su cuota de mercado.
Si todas las empresas bajan el precio en la misma proporción, el resultado final de la guerra de precios será que el porcentaje de participación de las empresas en la cuota de mercado se quedará igual que estaba y disminuirán los ingresos obtenidos por todas ellas. En este caso, los únicos que saldrán beneficiados serán los consumidores.
Carrefour ha lanzado una agresiva campaña en la que compara precios con la competencia en sus centros.
La empresa francesa ya aplica la medida, que aún está “en pruebas” en dos centros de Madrid.
En estos centros, hay aproximadamente unos 200 productos de alimentación y droguería en los que se puede ver esta comparativa, que, por el momento, se realiza con los precios de Mercadona.
Carrefour pone en marcha esta campaña amparándose en el derecho a la publicidad comparativa, una práctica bastante común y extendida en otros países, como Estados Unidos y Francia. En este caso, Carrefour compara los precios tanto de la marca propia como de marcas de distribuidores.
La publicidad comparativa es lícita siempre que se haga con datos objetivos –como los precios- y no se utilicen datos engañosos y falsos. Además, los productos tienen que ser equiparables.
Las guerras de precios suelen producirse cuando las empresas que forman parte de un oligopolio (forma de mercado que se caracteriza por la existencia de un número reducido de vendedores que ejercen un cierto control sobre el precio y que son mutuamente interdependientes) intentan aumentar su cuota de mercado llevando a cabo sucesivas reducciones de precios.
Si una empresa oligopolística (por ejemplo: Carrefour) reduce el precio de venta de algunos de sus productos equiparables a otras empresas, y las demás (por ejemplo: Mercadona, Eroski,etc.) no lo hacen, su demanda se incrementará a costa de las demás y sus ingresos aumentaran.
Este tipo de iniciativas suele provocar una guerra de precios entre las diferentes empresas que configuran el oligopolio, pues cuando una baja los precios, las otras se ven en cierto modo obligadas a responder tratando de mantener o incrementar su cuota de mercado.
Si todas las empresas bajan el precio en la misma proporción, el resultado final de la guerra de precios será que el porcentaje de participación de las empresas en la cuota de mercado se quedará igual que estaba y disminuirán los ingresos obtenidos por todas ellas. En este caso, los únicos que saldrán beneficiados serán los consumidores.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Película de terror en Hollywood
http://www.elpais.com/articulo/empresas/sectores/Pelicula/terror/Hollywood/elpeputec/20091018elpnegemp_4/Tes
La difícil situación que atraviesa actualmente la industria del cine en Hollywood, no esta directamente relacionada con la crisis económica actual. De hecho, el incremento en el precio de las entradas y la afluencia de un número considerable de espectadores a los cines, ha contribuido en gran medida a que la recaudación de la taquilla no haya bajado.
En este momento, la taquilla no resulta un problema acuciante para la castigada industria del cine, sin embargo, si lo son otras fuentes de financiación como el mercado del DVD (y ahora Blue Ray), que suponen la mitad de los ingresos de una película.
Durante años, los grandes estudios cinematográficos tuvieron en este mercado una de sus principales fuentes de financiación, sin embargo, la piratería ha provocado en estos últimos tiempos una caída vertiginosa de las ventas de DVD, ocasionando en la industria cinematográfica estadounidense un fuerte quebranto económico.
Tratando de combatir los difíciles tiempos que vive la industria del cine actualmente, los grandes estudios de Hollywood han comenzado a idear nuevas estrategias, que contrarresten las fuertes pérdidas que viene experimentando últimamente: por un lado, intentan acortar el tiempo que transcurre entre el estreno de la película en las salas y la salida al mercado del DVD. Con ello pretenden que la campaña de promoción del estreno de la película en cine, atraiga a un gran número de espectadores a la distribución en DVD. Por otro lado, intentan desarrollar nuevas técnicas de filmación (por ejemplo: el 3D) que dificulten el ejercicio de la piratería.
Sin embargo, son conscientes de que su máximo esfuerzo debe ir dirigido a buscar medidas legales de carácter global que luchen contra la piratería. Porque las descargas y ventas ilegales de películas provocan anualmente perdidas por un valor de varios millones de dólares.
El tema guarda relación directa con la ley de la oferta y la demanda, en el sentido, de que la “piratería” es un factor que altera la armonía de mercado. El equilibrio de mercado se alcanza mediante la acción dinámica conjunta de la oferta y la demanda, por eso, la existencia de la piratería hace imposible este equilibrio.
En el caso del cine, muchas personas eligen la opción de descargarse las películas directamente de Internet o recurrir a la venta ilegal para su visionado, en lugar de acudir a las salas o comprar el DVD, ocasionando pérdidas económicas considerables a las compañías cinematográficas, que no pueden recuperar el dinero que han invertido en hacer la película.
En el caso de los CD o DVD musicales, la piratería adultera igualmente el mercado, haciendo imposible que puedan coincidir los planes de los consumidores y de los productores.
En conclusión, se puede afirmar, que para reconducir el serio problema que supone la piratería hoy día, no es suficiente con que los gobiernos impulsen y apliquen medidas legales que protejan la propiedad intelectual y los derechos de todos aquellos (creadores, productores, etc.) que forman parte de la industria del cine. También, es necesario, que tanto los Gobiernos como las operadoras suministradoras de Internet encuentren el modo de regular y contabilizar el número de descargas culturales que cada usuario hace, y en función de estas cobrar un canon, para que repercutan en beneficio de su autor.
Además de regular, es necesario infundir en el consumidor el respeto por los derechos de propiedad intelectual, como la mejor arma para combatir el mercado fraudulento de la “piratería”.
La difícil situación que atraviesa actualmente la industria del cine en Hollywood, no esta directamente relacionada con la crisis económica actual. De hecho, el incremento en el precio de las entradas y la afluencia de un número considerable de espectadores a los cines, ha contribuido en gran medida a que la recaudación de la taquilla no haya bajado.
En este momento, la taquilla no resulta un problema acuciante para la castigada industria del cine, sin embargo, si lo son otras fuentes de financiación como el mercado del DVD (y ahora Blue Ray), que suponen la mitad de los ingresos de una película.
Durante años, los grandes estudios cinematográficos tuvieron en este mercado una de sus principales fuentes de financiación, sin embargo, la piratería ha provocado en estos últimos tiempos una caída vertiginosa de las ventas de DVD, ocasionando en la industria cinematográfica estadounidense un fuerte quebranto económico.
Tratando de combatir los difíciles tiempos que vive la industria del cine actualmente, los grandes estudios de Hollywood han comenzado a idear nuevas estrategias, que contrarresten las fuertes pérdidas que viene experimentando últimamente: por un lado, intentan acortar el tiempo que transcurre entre el estreno de la película en las salas y la salida al mercado del DVD. Con ello pretenden que la campaña de promoción del estreno de la película en cine, atraiga a un gran número de espectadores a la distribución en DVD. Por otro lado, intentan desarrollar nuevas técnicas de filmación (por ejemplo: el 3D) que dificulten el ejercicio de la piratería.
Sin embargo, son conscientes de que su máximo esfuerzo debe ir dirigido a buscar medidas legales de carácter global que luchen contra la piratería. Porque las descargas y ventas ilegales de películas provocan anualmente perdidas por un valor de varios millones de dólares.
El tema guarda relación directa con la ley de la oferta y la demanda, en el sentido, de que la “piratería” es un factor que altera la armonía de mercado. El equilibrio de mercado se alcanza mediante la acción dinámica conjunta de la oferta y la demanda, por eso, la existencia de la piratería hace imposible este equilibrio.
En el caso del cine, muchas personas eligen la opción de descargarse las películas directamente de Internet o recurrir a la venta ilegal para su visionado, en lugar de acudir a las salas o comprar el DVD, ocasionando pérdidas económicas considerables a las compañías cinematográficas, que no pueden recuperar el dinero que han invertido en hacer la película.
En el caso de los CD o DVD musicales, la piratería adultera igualmente el mercado, haciendo imposible que puedan coincidir los planes de los consumidores y de los productores.
En conclusión, se puede afirmar, que para reconducir el serio problema que supone la piratería hoy día, no es suficiente con que los gobiernos impulsen y apliquen medidas legales que protejan la propiedad intelectual y los derechos de todos aquellos (creadores, productores, etc.) que forman parte de la industria del cine. También, es necesario, que tanto los Gobiernos como las operadoras suministradoras de Internet encuentren el modo de regular y contabilizar el número de descargas culturales que cada usuario hace, y en función de estas cobrar un canon, para que repercutan en beneficio de su autor.
Además de regular, es necesario infundir en el consumidor el respeto por los derechos de propiedad intelectual, como la mejor arma para combatir el mercado fraudulento de la “piratería”.
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